El sector de la distribución de electrodomésticos se considera un indicador de la situación de la economía española, ya que pone de manifiesto la propensión de las familias al consumo. En los años anteriores a 2008, el sector experimentó un crecimiento constante en todas sus líneas, sobre todo en productos como las pantallas de televisión planas o los aparatos de aire acondicionado doméstico.
Se tratan estos de los llamados nuevos negocios de la venta de electrodomésticos, que están teniendo mayor crecimiento que los llamados negocios tradicionales (línea blanca, línea marrón y pequeño aparato electrodoméstico). Sin embargo, los electrodomésticos de línea blanca cuentan con unas ventas consolidadas que garantizan una cierta estabilidad a largo plazo.
La demanda de productos electrodomésticos se divide en tres tipos: la compra de productos necesarios, la renovación de aparatos obsoletos o averiados y la adquisición por ocio o divertimento.
Es importante destacar que el crecimiento de las ventas estuv relacionado con el auge de la construcción, el cambio en el modelo de los hogares españoles, el incremento de la capacidad de gasto de las familias y la obsolescencia tecnológica ocasionada por la introducción de nuevos modelos. Sin embargo, desde finales de 2007 con el comienzo de la situación económica actual, los factores relacionados con la renta de las familias y el mercado inmobiliario, se han vuelto en contra del sector.