Tradicionalmente, los países de la zona mediterránea han sido grandes cultivadores de olivos, de tal manera que, son los principales productores de aceite de oliva a nivel mundial. Dentro de estos, el líder por producción es España, con un tercio de la producción mundial de aceite.
Aunque España es el principal productor de aceite de oliva, el principal exportador es Italia. En muchos casos, el aceite español sale del país vendido a granel, lo que implica la pérdida del valor añadido que deriva del embotellado, etiquetado y comercialización.
En España, la producción está concentrada en determinadas regiones por razones climáticas y de tradición, entre las que destaca Andalucía, una comunidad que se podría considerar “el mayor olivar del mundo”, con 117 del sector en 2008.
La producción mundial de aceite está registrando una tendencia creciente, de forma que la última reforma de la OCM del aceite, con fecha 2004, apuesta por limitar su fomento. Con ello, se pretende evitar el excesivo crecimiento de la producción de aceite de oliva, que podría perjudicar su situación en los mercados.
Los principales países productores de aceite tienen un consumo muy consolidado de aceite de oliva, sin embargo, se considera necesario ampliar la base de consumidores más allá de éstos. En este aspecto, la exportación a países como Australia o Estados Unidos ha alcanzado volúmenes importantes que siguen en aumento.